Mi mirada tenue solía fundirse en la línea del horizonte, creyendo que ese sería uno de mis retos. Estoy cansada, pero aún mantengo mi mirada, permanezco viva, o al menos con ganas de seguir viviendo.Pero creer en mí también ha sido otro de mis retos. Siempre lo ha sido. Una meta que sólo he alcanzado una vez... Sólo una.
¿Pero quién soy realmente? Me hubiera gustado fundirme en mi mundo, pero incluso es complicado para mí, que soñaba siempre con no abandonarlo jamás... Pero siempre he sido consciente de que no podía satisfacerme por completo.
Soñar, ¿qué es soñar? Volar... quizás... sólo quizás...
Sin reflexionar, sin pensar en nada. Ojalá fuera tan sencillo, ¿verdad?
Libertad. Siempre me ha gustado esta palabra, por la fuerza que posee. Es una liberación del cuerpo, pero también del alma, del espíritu. Es dejarlo todo por un momento y escalar una gran cima, subirse a lo más alto posible... Y GRITAR. Si, gritar con la mayor fuerza e intensidad de mi voz y... evaporarme. Vaciar mis pulmones para luego volver a llenarlos de pensamientos y emociones nuevos, totalmente desconocidos. Un renacer. Un amanecer que aún espero.
Si, la esperanza, sí. Dicen que es lo último que se pierde. Efectivamente. Confío en que algún día dejaré de esperar, y ese renacimiento llegará a mí en un susurro.
Me gustaría vivir este amanecer tan maravilloso, en el que algo o incluso alguien me permitan regalar una nueva sonrisa.
Qué maravillosa puede llegar a ser la vida.
Qué pena que la complique demasiado...
Robert Frost - El camino no elegido
Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;
Entonces tomé el otro, imparcialmente,
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.
Alto en el bosque en una noche de invierno
Me imagino de quién son estos bosques.
Pero en el pueblo su casa se encuentra;
no me verá parada en este sitio,
ante sus bosques cubiertos de nieve.
Pero en el pueblo su casa se encuentra;
no me verá parada en este sitio,
ante sus bosques cubiertos de nieve.
Mi pequeño caballo encuentra insólito
parar aquí, sin ninguna alquería
entre el halado lago y estos bosques,
en la noche más lóbrega del año.
parar aquí, sin ninguna alquería
entre el halado lago y estos bosques,
en la noche más lóbrega del año.
Las campanillas del arnés sacude
como si presintiera que ocurre algo…
Sólo se oye otro son: el sigiloso
paso del viento entre los copos blandos.
como si presintiera que ocurre algo…
Sólo se oye otro son: el sigiloso
paso del viento entre los copos blandos.
¡Qué bellos son los bosques, y sombríos!
Pero tengo promesas que cumplir,
y andar mucho camino sin dormir,
y andar mucho camino sin dormir.
Pero tengo promesas que cumplir,
y andar mucho camino sin dormir,
y andar mucho camino sin dormir.
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