Este año no haré esa larga lista de propósitos de año nuevo ni intentaré empezar de cero.
Prefiero escribiros, esperando que hagáis realidad los deseos que tengo en mi corazón, porque siempre lo habéis hecho, como levantarme cada mañana con una sonrisa, o al menos sonreír ese día por muy amargo que haya sido, ver las cosas de cada día como algo maravilloso, no ser yo la que guíe mi vida enamorarme a largo plazo, que ese amor signifique ir al fin del mundo, ...
Queridos Reyes Magos de Oriente, este año os pido lo mismo.
Os pido que pueda ver en cada día ese uno de Enero que hace que todo sea nuevo.
Aunque siendo yo misma, la romántica y soñadora de siempre, con espontaneidad y rebeldía en el cuerpo y un poco de rock en el corazón, con sueños escritos en las estrellas y promesas sin cumplir bajo las piedras, dejando que la esperanza vaya brotando de ellas con el tiempo.
La misma que intenta hacer de su vida un arte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario